Ángel Antonio Herrera – la Rosa y el Látigo » ‘‘Ojalá veamos más a Michelle Obama por ahí,  porque mola’’

17 de enero de 2018

‘‘Ojalá veamos más a Michelle Obama por ahí, porque mola’’

Ya tiene Michelle Obama el medio siglo bien recumplido, porque el día 17 de enero es su cincuenta y cuatro cumpleaños. Sospecho que celebra, acaso, que se ve joven de biografía eterna. Dicho de otro modo: es la primera afroamericana que triunfó de consorte en la Casa Blanca, y si se pone un traje de Thom Browne, por ejemplo, como en el día inaugural del segundo periodo presidencial, no llevan luego el trapo histórico al tinte sino a un museo. Quiero decir que Michelle mola. Lo han avalado las encuestas de allí, y se aprecia por los enterados de aquí, que no le quitan ojo, como ella misma a la ministra valquiria que quería un retrato de selfie con su marido Barak, durante los velorios de Mandela.

Michelle es mucha Michelle. Yo la veo una mujer apoteósica, pero de cuerpo difícil, digamos. De ahí que evite, con criterio, los modelazos ceñidos, que le quedarían salvajes. Para eso ya está Beyoncé, que es una criatura íntima de la familia Obama, y que lo mismo acude al cumpleaños de Michelle, si hace guateque. Lo que pasa con un mujerón de negra raza, como ella, es que enseguida va vestida de todos los colores, vaya como vaya. Quiero decir que si pilla un despiste, tiene una víspera de carnaval, por escribirlo sin mala leche.

Michelle Obama

No extraña que, con el tiempo, se haya decantado siempre por modelazos de un tono, o dos, como mucho, apuntándose a lo de “ser brillantemente monocorde”. Tiene hechuras de giganta, que apasionarían, quizá, a algún poeta maldito del Sena, y eso va reñido con las leyes de la elegancia ortodoxa, que exige un esqueleto, según dictara Coco Chanel. Pero eso no impide que a menudo resulte distinguida, con valores a contracorriente, que van desde la estatura de susto a los hombros de atleta al aire. La distinción es en ella la personalidad. Es lo contrario a la señora de Trump.

La rosa: Visitó España, en agosto de 2010, y parecía que hubieran venido cuatro o cinco Michelles, porque en cuatro días trotó por Marbella, Granada, y Mallorca, casi sin dormir.
El látigo: Con Barak Obama compone una pareja de spot, en la que los dos tienen swing, estampa, tirón. Tienen un algo, en las fotos, de enamorados de película.

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Publicado en la categoría: De todo corazón

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