Ángel Antonio Herrera – la Rosa y el Látigo » Pido un deseo para… Pamela Anderson

30 de junio de 2017

Pido un deseo para… Pamela Anderson

Aunque cueste un poco creerlo, o un mucho, Pamela Anderson se aupó de famosa yendo vestida por el mundo. Bueno, medio vestida de bañador rojo, como vigilante de la playa, en la serie del mismo título. El bañador ya lo llevará siempre, aunque no lo lleve. Tras aquel exitazo de tele, ya remoto, la rubia se vestiría mucho de tatuajes, para salir ya sin bañador en los reportajes, y así se ha ido haciendo una carrera de chica cañón que sólo se pone traje para ir a las fiestas de Hollywood. Y a veces ni eso.

Hace poco, en Las Vegas, fue desnuda a darle la tarta de cumpleaños a Hugh Hefner, el capo de “Playboy”. Hoy, Pamela está de cumpleaños propio, porque cumple 50 años el 1 de julio. Pamela, todavía, tiene pinta de “estríper”, gasta pechos de “pornostar”, y tiene mucha hemeroteca de novios canallitas que le hacían el reportaje de la luna de miel a todo tanga. El más conocido fue Tommy Lee, y antes hubo uno que firmó en los ochenta el primer book de la rubia, nutrido de fotos de entretenimiento doméstico.

Pamela Anderson

Estos novios, y otros, se fueron perdiendo en los caminos de Pamela, que a veces se quitaba las penas yendo al cirujano plástico. Su éxito mayor, e insuperable, a estas alturas de la liga profesional de la chavala, ha sido poner de moda el bañador rojo, como lencería de exteriores, y de ahí, todo seguido, hasta ser la rubia bombón de los escaparates de la confitería de las portadas de las guapas internacionales.

El bañador rojo, a ratos, se perdía en el camino, y teníamos entonces a una Pamela de lencería escueta de toda la vida, o bien a una ultrarrubia rigurosamente desnuda que decía cosas que algunos fans ya habían sospechado: “Soy un auténtico animal sexual”. Le han salido muchas imitadoras, pero rubias como ella sólo hay una. Para bien, o para mal.

“Ojalá comprenda que del cirujano estético puedes salir peor que entraste”

La Rosa: Se ha puesto más pecho, en sucesivos excesos de quirófano, pero sigue como siempre: ligera de equipaje.

El Látigo: No pasará Pamela a la historia de la interpretación, pero sí al póster eterno de la súper chica californiana del verano.

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Publicado en la categoría: De todo corazón

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