Ángel Antonio Herrera – la Rosa y el Látigo » Pido un deseo para… Álvaro de Marichalar

20 de Abril de 2017

Pido un deseo para… Álvaro de Marichalar

Es Álvaro un cruce de piloto y océano, de cilindrada alta y mar adentro. El tío se pega kilómetros de lejanías y luego viene a contárnoslo como una hazaña, porque a lo mejor lo suyo sí es una hazaña. Lo mismo no hacemos el caso suficiente a Álvaro de Marichalar, que es un exótico ciudadano, como Jaime, su hermano, sólo que por la otra punta. Lo suyo no son las “pasminas” de París, sino la gasolina de océano. Ahora cumple 56 años, el 25 del mes en curso, y lo mismo le pilla el cumpleaños por ahí, redescubriendo Florida, en moto náutica. Se casó con la señorita rusa Ekaterina Anikieva, dejando la moto a la puerta de la capilla, que quedaba como una sirena de competición recostada en un monumento románico. Tenían la bendición de la prensa del corazón.


Le molesta que le pregunten si se ha topado con tiburones, porque le suena a cachondeíto fino o no tan fino. Todo el show de Álvaro no se toma del todo en serio, yo creo, porque va en moto y porque es hermano de Don Jaime, que va en patín. Si lo hiciera a remo, o a bordo de una carabela, su afán nos parecería heroico, pero en lo suyo parece siempre que el mérito es de la moto. O de sus apellidos de linaje. Todo esto él lo sabe, y por eso insiste en que si fuera un particular lo tomarían más en serio, y por eso, quizá, en sus ruedas de prensa no aparece nunca la moto, que tiene una gran entrevista. El proyecto de sus singladuras lo explica siempre muy de mañana, que es lo que corresponde a un deportista. He dicho deportista, y no es un desliz. También podría decir navegante, y tampoco sería un desliz. A mí no acaba de caerme mal, porque un tío que ama el mar es digno de atención, de entrada. Porque no le acaban de hacer mucho caso y porque siempre va de acelerón, con moto, o sin moto.

“Ojalá no se pierda en él la virtud de ir por la vida siempre en moto, lleve moto o no”

La Rosa: Tiene algo de hermano de travesura de Jaime de Marichalar, del que dice: “Eclipsa mi realidad”. Antes de “hermano de” prefiere el título de “El otro Indurain”.
El Látigo: Tiene gracia que esté ya de vuelta de todo, o que al menos lo parezca. Parece que se ha fugado de la familia. A ratos vive en Rusia, y otros ratos no se sabe dónde.

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Publicado en la categoría: De todo corazón

1 Comentario

  • 1. Ana | 7 de Julio de 2017 a las 1:16

    Que yo sepa, se separó de su mujer hace años.

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