Ángel Antonio Herrera – la Rosa y el Látigo » Pido un deseo para… Miguel Bosé

29 de marzo de 2017

Pido un deseo para… Miguel Bosé

Resulta que el día 3 de abril cumple 61 años Bosé, y esto es un susto. Pero no un susto para él, sino para todos nosotros, porque su juventud lejana es el diagnóstico de nuestra propia juventud, acaso ya también lejana. Menos mal que Bosé es un joven para siempre, y así se salva de la palabra sesentón, que no le va ni le cuadra demasiado. Hay muchos Bosés en Bosé, y no por despiste o dispersión, sino por empleo fijo en la distinción, y por un ánimo a contracorriente.

Le va el cambio, pero para no dejar de ser él mismo. Le puso un día piernas de tío alto a la ‘faldumenta’ casi ‘jipi’ y le ha colocado barba de cuatro días a una camisa vidriada de chorreras. Quiero decir que no sólo ha sido un guapito de extravagancias, sino el anfitrión de unas tendencias que, a menudo, empezaban y acababan en él mismo. Le hemos visto de efebo con cazadora, de atleta con levita, de golfo con maxifalda de David Bowie.


Ha sido padre, casi oculto, y es la proa fascinante de una familia que no es, en rigor, una familia al uso, sino una tribu de talentos diversos. Bosé viene del pareo de escenario y va a ratos hacia la sobriedad vertical de la chaqueta negra, que le queda fina de empaque, como a un torero, como a un torero que se pintara los ojos, que es algo que él practicó hace siglos. Ahora se llevan mucho los clubes de ‘fanes’, pero el club de ‘fanes’ es un milagro de Bosé, que tiene ‘fanes’ de todas las edades. Yo he ido a verle, en la plaza de Las Ventas, y reunía el mejor metro cuadrado de chavalas de la década. Ha sido chica Almodóvar, y el amor de plató de Mercedes Milá. Fue un apolo irresistible, y el andrógino más apabullante de España, cuando sus inicios, e incluso después. Cumple años, pero quizá los años los estamos cumpliendo el resto.

“Queremos para Bosé el lema del viejo Picasso, que le incluye: “Nací joven para toda la vida”

La Rosa: Bosé es la insistencia de la personalidad. Practica la promiscuidad del cambio, que en él es un modo del recreo de la fidelidad a uno mismo.
El Látigo: A veces se pone antipático con la Prensa porque sí.  Hay, en él, por momentos, una actitud a la defensiva, pero desafiante, que no se acaba de comprender del todo.

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Publicado en la categoría: De todo corazón

1 Comentario

  • 1. Enelia Garcia | 3 de abril de 2017 a las 1:16

    Herrera admiro al periodista que es y a su verbo, como si de poemas estuviéramos deleitándonos. Siempre lo he seguido, me gusta como transmite sus opiniones, siempre con ciencia y con inteligencia.

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